Como cada Domingo de Pentecostés, la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, la más antigua de la capital del Reino, ha celebrado la fiesta de la Virgen de la Alegría.

Los actos se iniciaron el sábado en el Jardín de San Francisco, situado al lado de la Iglesia de Santa Nonia, sede canónica de la cofradía, y en el que durante toda la jornada se realizaron diversas actividades, como bailes, paellada, vermut, juegos para los más pequeños, etc. llevadas a cabo por los miembros de la cofradía y su grupo joven.  

Ya en la jornada del domingo, tuvo lugar el acto más señalado de esta festividad, la procesión de la Virgen de la Alegría, pujada a hombros por hermanos de la cofradía, que hizo el recorrido desde su iglesia hasta el centro de la ciudad, regresando por la zona antigua de la misma.

Abría el cortejo la Cruz de Guía y ciriales, acompañados por un grupo de dulzaineros. A continuación, desfilaba el Guión de la cofradía, seguido de una representación de antiguos abades y de la actual Junta de Seises y, tras ellos, la imagen mariana, acompañada por el consiliario de la cofradía, un grupo de manolas y de la Agrupación Musical de la Cofradía de Nuestra Señora de Angustias y Soledad. Cerraba el cortejo una representación de las diferentes cofradías de la ciudad.

 El acto finalizó con una Eucaristía.